Todos somos educadores

Se pueden distinguir entre maestros, profesores, instructores y educadores. Se denominan maestros a los profesionales de la educación que se dedican a la educación infantil y primaria. Los profesores son los que se dedican a la educación secundaria y superior. Todos ellos pueden ser instructores o educadores. Los instructores son los que enseñan contenidos y habilidades sobre un amplio campo de conocimientos referidos al mundo externo en general. Esto es muy importante. Pero no es suficiente. Se necesita además la formación de personas en su globalidad. Es decir, se necesitan educadores que se preocupen por el desarrollo de la personalidad integral.

Se trata de una educación “desde dentro y hacia dentro” que complementa la instrucción “desde fuera y hacia el exterior”. Esto significa incluir en la educación el principio socrático de “conócete a ti mismo”; también significa formar una ciudadanía para que pueda vivir y convivir en paz y en democracia, construyendo de forma colaborativa el bienestar personal y social. Esto es ir mucho más allá de la instrucción en las materias académicas ordinarias. A este proyecto pueden contribuir tanto maestros como profesores; pero además pueden contribuir las familias, la clase política, las persona con proyección mediática, los medios de comunicación y la sociedad en general. Se puede decir que “todos somos educadores”.

Dr. Rafael Bisquerra Alzina

Catedrático de la Facultad de Pedagogía de la Universidad de Barcelona.
Director del GROP (Grupo de Investigación de Orientación Psicopedagógica de la UB)
Director del Máster en Educación Emocional de la UB.